San Bruno

Pobre San Bruno. Víctima, como tantos otros, del precio a pagar, al parecer, por ser civilizados. Ahí está él, con su mitra en el suelo, símbolo del poder eclesiástico que rechazó para dedicarse a la vida contemplativa, mirándonos desde la fachada de una casa señorial de Ciutat. Sobre él, un racimo de cables que probablemente lleven a nosotros electricidad o telefonía o cualquier otro servicio sin el cual ya no sabríamos vivir. En cambio, sí podemos soportar sin pestañear este atentado contra la estética, si no contra el arte, que se extiende por Palma como una plaga sin control. Invito al lector a identificar el lugar donde se tomó esta fotografía.

Deja un comentario