Pelleteria

Calle que trae recuerdos de panes, ensaimadas, cremadillos y otras numerosas exquisiteces que dejaron de hornearse hace unos pocos años, cuando cerró el carismático forn que allí se había establecido muchísimo tiempo atrás. Como triste recuerdo, aun cuelga de su fachada el letrero anunciador.

Subiendo

No son las más empinadas e incluso puede que no sean tampoco las más largas, pero lo que seguro que pensamos muchos es que pocas escaleras en Ciutat más incómodas que las de las calles d’en Brossa y el Pas d’en Quint.

San Bruno

Pobre San Bruno. Víctima, como tantos otros, del precio a pagar, al parecer, por ser civilizados. Ahí está él, con su mitra en el suelo, símbolo del poder eclesiástico que rechazó para dedicarse a la vida contemplativa, mirándonos desde la fachada de una casa señorial de Ciutat. Sobre él, un racimo de cables que probablemente lleven a nosotros electricidad o telefonía o cualquier otro servicio sin el cual ya no sabríamos vivir. En cambio, sí podemos soportar sin pestañear este atentado contra la estética, si no contra el arte, que se extiende por Palma como una plaga sin control. Invito al lector a identificar el lugar donde se tomó esta fotografía.

Empedrado

Gracias a la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado, no tenemos que esperar a la escasa lluvia para poder obtener imágenes como esta, de una calle cercana a un monasterio cuya propiedad originó un pleito entre una comunidad de monjas y el obispado.